Mi perro no quiere comer, es una de esas situaciones difíciles y desesperantes cuando tienes un compañero de cuatro patas. Después de todo, la alimentación es un elemento fundamental para su bienestar y, cuando ocurre, lo primero que te preguntas es qué puedes hacer para ayudarlo y, por supuesto, por qué no come. 

¿Por qué mi perro no quiere comer? 

En otra oportunidad ya hemos hablado sobre las principales causas de la inapetencia, sin embargo, antes de detallar lo que puedes hacer, conviene recordarlas. De manera general, son: 

  • Aburrimiento: Puede estar cansado de comer siempre lo mismo
  • Depresión o tristeza: Ya sea porque pasa mucho tiempo solo, ha perdido a alguien cercano, cambios drásticos u otros. 
  • Está saciado: Las golosinas, premios y restos de comida pueden afectar su alimentación, haciendo que esté saciado al momento de comer. 
  • No le gusta el alimento: Esto suele pasar justo después de cambiar de la marca o tipo de alimento. 
  • Padece algún desorden: Una intoxicación, enfermedades sistémicas o tumorales, infecciones, inflamaciones y similares. 
  • Está incapacitado: Debido al dolor, un cuerpo extraño que ha comido, por enfermedad de la cavidad nasal o fracturas. 

¿Qué hacer si mi perro no quiere comer?

Antes de tomar cualquier decisión o realizar algún cambio, primero observa bien a tu mascota. Busca indicios de lo que puede estar sucediéndole para poder actuar en consecuencia. 

Acude al veterinario para descartar enfermedades 

Si crees que tu perro no quiere comer a causa de una intoxicación, cuerpo extraño, o cualquier padecimiento, acude de inmediato con el veterinario. Lo mejor es descartar los problemas de salud, además de que es el profesional quien puede diagnosticarlo. Después de descartar este tema, puedes considerar que los motivos por los que tu perro no quiere comer son otros y aplicar soluciones acordes a cada caso. 

Cambia de alimento

Uno de los enfoques que puedes probar es el de cambiar el alimento, para tantear si se trata de que tu mascota está cansada de ello. Puedes hacerlo eligiendo otra marca o presentación, por ejemplo, mezclando pienso seco con alguno húmedo. 

Prueba nuevos métodos

Mover su tazón de lugar o cambiar directamente el recipiente también es una buena opción, así como recurrir a juegos interactivos que liberen pienso ante cierta acción.  

No le des premios a cualquier hora 

Si está lleno al momento de la comida, es de esperarse que no desee comerla. Usa los premios solo como eso, es decir, como recompensa y no los introduzcas ni demasiado, ni muy cerca del momento de alimentarse. 

Garantiza ejercicio, sociabilidad y entretenimiento 

Para que se mantenga sano, ocupado y feliz. Todo esto propicia, junto a la atención, juegos y cariño, que no se aburra, entristezca o deprima (siempre que no exista otra causa).

No suministres “comida para humanos” ni sobras

Te suena familiar la siguiente situación: mi perro no quiere comer de su alimento, pero sí las sobras o la comida de la familia. Los perros tienen sus propios requerimientos nutricionales, por ello hay alimentos especiales para ellos. Sin embargo, la comida de los humanos puede parecerle más atractiva, dejando de lado su ración. Evita suministrarle este tipo de alimentos con regularidad, en cambio, asegura que tenga una dieta saludable y balanceada avalada por un profesional veterinario. 

👉🏼 ¿Aún tienes dudas?

Si tienes más dudas sobre por qué mi perro no quiere comer y qué puedes hacer, lo mejor es que lo consultes con especialistas veterinarios. Puede que tu mascota necesite visitar al veterinario o más concretamente, a un especialista en nutrición veterinaria. En VetEasy puedes encontrar estos especialistas veterinarios y muchos otros expertos en perros que te ayudarán a lo largo de toda la vida de tu mascota. ¡Descúbrelos y pide cita