La artrosis, también conocida como osteoartritis, es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que afecta tanto a humanos como a animales. Si bien es más comúnmente asociada a los perros, los gatos también pueden desarrollar esta condición dolorosa y debilitante. En este artículo, exploraremos en detalle la artrosis en gatos, desde sus causas y síntomas hasta las opciones de tratamiento y manejo disponibles.


  1. ¿Qué es la Artrosis en gatos?
  2. Causas de la Artrosis en gatos
  3. Síntomas de la Artrosis en gatos
  4. Tratamiento de la Artrosis en gatos
  5. Diagnóstico de la Artrosis en gatos
  6. Prevención de la Artrosis en gatos

¿Qué es la Artrosis en gatos?

La artrosis es una enfermedad crónica y progresiva que afecta el cartílago de las articulaciones. En condiciones normales, el cartílago actúa como un amortiguador entre los huesos, permitiendo un movimiento suave y sin fricción. Sin embargo, en la artrosis, el cartílago se desgasta gradualmente, lo que provoca dolor, inflamación y limitación en la movilidad de las articulaciones.

Causas de la Artrosis en gatos

La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta a las articulaciones y puede causar dolor y dificultad en el movimiento. Aunque es más común en perros, también puede afectar a los gatos. A continuación, se presentan algunas de las posibles causas de la artrosis en gatos:


  • Edad: al igual que en los seres humanos, la edad es un factor de riesgo importante para el desarrollo de la artrosis en los gatos. A medida que envejecen, las articulaciones pueden desgastarse y deteriorarse.
  • Obesidad: el exceso de peso ejerce una presión adicional sobre las articulaciones, lo que puede aumentar el riesgo de desarrollar artrosis. Los gatos con sobrepeso tienen más probabilidades de sufrir problemas articulares.
  • Lesiones: las lesiones en las articulaciones, como fracturas o luxaciones, pueden dañar el cartílago y aumentar el riesgo de desarrollar artrosis en el futuro.
  • Genética: se ha demostrado que ciertas razas de gatos tienen una predisposición genética a desarrollar artrosis. Estas razas incluyen el Maine Coon y el Persa.
  • Actividad física: la falta de ejercicio y actividad física puede debilitar los músculos que rodean las articulaciones y aumentar el riesgo de desarrollar artrosis.

Si sospechas que tu gato puede tener artrosis, es importante llevarlo al veterinario para un diagnóstico adecuado. El veterinario podrá recomendar tratamientos y medidas para aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida de tu gato. Además, mantener un peso saludable, proporcionar ejercicio regular y brindar una alimentación adecuada puede ayudar a prevenir la artrosis en los gatos.

Síntomas de la Artrosis en gatos

La artrosis, también conocida como osteoartritis, es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que puede afectar a los gatos. Aunque los gatos son maestros en ocultar el dolor, hay algunos síntomas comunes que pueden indicar la presencia de artrosis en ellos.


Uno de los síntomas más evidentes de la artrosis en gatos es la dificultad para moverse. Puedes notar que tu gato tiene rigidez al levantarse después de descansar o dificultad para subir escaleras o saltar a lugares elevados. Además, es posible que tu gato cojee o manifieste una marcha anormal al caminar.


Los cambios en el comportamiento también pueden ser un indicio de artrosis en gatos. Si notas que tu gato se vuelve menos activo y evita actividades que antes disfrutaba, como jugar o cazar, esto podría ser un signo de dolor en las articulaciones. También pueden volverse más irritables o agresivos debido al malestar que experimentan.


El lamido excesivo en las áreas afectadas es otro síntoma común de la artrosis en gatos. Los gatos pueden lamerse compulsivamente para aliviar el dolor en sus articulaciones. Esto puede llevar a la pérdida de pelo en esas áreas y a la formación de calvas.

Tratamiento de la Artrosis en gatos

La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que puede afectar a los gatos, causando dolor y dificultades en su movilidad. Aunque no hay una cura para la artrosis en gatos, existen diferentes opciones de tratamiento que pueden ayudar a controlar el dolor y mejorar la calidad de vida de tu mascota.


Uno de los tratamientos más comunes para la artrosis en gatos son los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Estos medicamentos pueden ayudar a reducir la inflamación en las articulaciones y aliviar el dolor. Sin embargo, es importante recordar que los AINE deben ser administrados bajo la supervisión de un veterinario, ya que pueden tener efectos secundarios en algunos gatos.


Además de los medicamentos, los suplementos nutricionales también pueden ser beneficiosos para los gatos con artrosis. Algunos suplementos, como la glucosamina y el condroitín sulfato, pueden ayudar a mantener la salud del cartílago y reducir la progresión de la enfermedad. Consulta con tu veterinario sobre qué suplementos son los más adecuados para tu gato.


El manejo del peso es otro aspecto importante en el tratamiento de la artrosis en gatos. El sobrepeso puede ejercer una presión adicional sobre las articulaciones, empeorando los síntomas de la artrosis. Trabaja con tu veterinario para desarrollar un plan de alimentación adecuado que promueva la pérdida de peso saludable en tu gato.


La fisioterapia y el ejercicio controlado también pueden ser beneficiosos en el tratamiento de la artrosis en gatos. La fisioterapia, como la terapia con láser o la hidroterapia, puede ayudar a aliviar el dolor y mejorar la movilidad de las articulaciones. Además, el ejercicio controlado y adaptado a las necesidades de tu gato puede fortalecer los músculos y mejorar la estabilidad de las articulaciones.


Además de estas opciones de tratamiento, tu veterinario también puede recomendar terapias alternativas, como la acupuntura o la terapia con ondas de choque, que han demostrado ser eficaces en el alivio del dolor y la mejora de la movilidad en gatos con artrosis.


Es importante tener en cuenta que el tratamiento de la artrosis en gatos debe ser individualizado y adaptado a las necesidades de cada mascota. Cada gato puede responder de manera diferente a los diferentes tratamientos, por lo que es fundamental trabajar en estrecha colaboración con un veterinario para determinar el mejor enfoque para tu gato.


Además de los tratamientos mencionados, también es esencial brindar un entorno adecuado para tu gato. Proporciona camas suaves y acolchadas para que pueda descansar cómodamente, y evita que salte o suba a lugares altos que puedan ejercer presión adicional sobre sus articulaciones.

Diagnóstico de la Artrosis en gatos

La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que puede afectar a los gatos, causando dolor y dificultades en su movilidad. El diagnóstico temprano y preciso de la artrosis en gatos es fundamental para poder brindar un tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida de nuestra mascota.


El primer paso para el diagnóstico de la artrosis en gatos es observar los síntomas y cambios en el comportamiento de nuestro felino. Algunos signos comunes de artrosis en gatos incluyen dificultad para saltar, cojera, rigidez al levantarse o caminar, y una disminución en la actividad física. Si notamos alguno de estos síntomas en nuestro gato, es importante acudir a un veterinario de inmediato.


El veterinario realizará un examen físico completo de nuestro gato, prestando especial atención a las articulaciones afectadas. También puede solicitar radiografías para evaluar el estado de las articulaciones y confirmar el diagnóstico de artrosis. Las radiografías pueden mostrar signos de desgaste del cartílago, esclerosis ósea y formación de espolones óseos, que son características comunes de la artrosis.


Además de las radiografías, el veterinario puede recomendar otros estudios complementarios, como análisis de sangre o muestras de líquido sinovial, para descartar otras enfermedades articulares y evaluar la gravedad de la artrosis.


Es importante mencionar que el diagnóstico de la artrosis en gatos puede ser un desafío, ya que los gatos tienden a ocultar su dolor y pueden mostrar signos sutiles de la enfermedad. Por esta razón, es fundamental estar atentos a cualquier cambio en el comportamiento o la movilidad de nuestro gato y buscar atención veterinaria ante cualquier sospecha de artrosis.

Manejo diario de la artrosis en gatos


Además del tratamiento médico, hay varias medidas que puedes tomar en casa para ayudar a tu gato a lidiar con la artrosis:


  • Proporcionar una cama cómoda y acolchada para tu gato, preferiblemente en un lugar cálido y tranquilo.
  • Evitar que salte desde alturas, como mesas o estanterías altas. Coloca escalones o rampas para facilitar el acceso a lugares elevados.
  • Proporcionar una dieta equilibrada y adecuada para mantener un peso saludable.
  • Mantener el ambiente cálido y libre de corrientes de aire, ya que el frío puede empeorar los síntomas de la artrosis.
  • Proporcionar juguetes y actividades que estimulen el movimiento y el ejercicio sin ejercer demasiada presión sobre las articulaciones afectadas.

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